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25
Mayo

Clasificación del fuego

5 PICTOGRAMAS

Clase A: Es el fuego producido por la combustión de materiales combustibles comunes sólidos, tales como el papel, madera, tela, paja, caucho, algunos tipos de plásticos, etc. Su característica principal es que puede formar brasa y residuos. Los fuegos clase A deben ser identificados por un triángulo equilátero que contenga la letra A en blanco sobre fondo verde.

Clase B: Es el fuego producido por la combustión de líquidos inflamables, combustibles líquidos, petróleo y sus derivados, aceites, alquitranes, bases de aceites para pinturas, lacas, solventes, alcoholes y gases inflamables. Los fuegos clase B deben ser identificados por un cuadrado que contenga la letra B en blanco sobre fondo rojo.

Clase C: Es el fuego producido en equipos o sistemas de circuitos eléctricos energizados, esto es con efectiva presencia de electricidad. Los fuegos clase C deben ser identificados por un círculo que contenga la letra C en blanco sobre fondo azul.

Clase D: Es el fuego producido por metales combustibles, tales como magnesio, titanio, circonio y sus variaciones; sodio, litio, potasio metálico y otros. Los fuegos clase D deben ser identificados por una estrella de cinco puntas que contenga la letra D en blanco sobre fondo amarillo.

Clase K: Es el fuego producido en aparatos de cocina que involucre un medio combustible usado para cocinar (aceites y grasas de origen animal o vegetal).

23
Noviembre

Disponer de un extintor en el edificio de viviendas o de oficinas resulta vital para evitar que una emergencia se convierta en un hecho de consecuencias irreversibles. No obstante, para que un externo suponga un elemento de seguridad y protección frente a incendios debe cumplir con los requisitos mínimos establecidos en la normativa.

¿Qué indica la normativa sobre mantenimiento de extintores?

En primer lugar, todo los equipos deben identificarse con el marcado “CE”, resultante de la transposición de una Directiva de la UE, que indica que cumple con los requisitos esenciales de seguridad europeos. El extintor debe situarse en un lugar visible, de fácil acceso y en las zonas de mayor riesgo. Hay que evitar colocarlo detrás de cortinas, muebles o en el interior de algún cajón, ya que puede ser muy inaccesible en caso de urgencia. La vida máxima de un extintor son 20 años desde su fabricación, siempre y cuando haya pasado todas las revisiones. El mantenimiento de extintores debe hacerse conforme a las tablas I y II del Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios recogido en el Real Decreto 1942/1993, por el que se aprueba que el mantenimiento de los extintores debe cumplir con la siguiente normativa:

Cada tres y seis meses, se realizará por el personal del titular de la instalación, una comprobación visual del estado general del extintor. Cada año, debe pasar una revisión de mantenimiento por parte de personal especializado del fabricante o de un instalador autorizado. En esta revisión se realiza una verificación de la accesibilidad, conservación, seguros, precintos, inscripciones, manguera, estado de carga (peso y presión) y de las partes mecánicas (lanza, boquilla, válvula). Cada cinco años, se someterá al extintor a una prueba de presión o retimbrado.

Toda instalación que cumple con las exigencias del Reglamento de instalaciones de protección contra incendios  se justifica mediante un certificado de un organismo de control y se identifica mediante la colocación de la correspondiente marca de conformidad a normas.

 

 

23
Noviembre

Un incendio es una reacción química de oxidación – reducción fuertemente exotérmica, siendo los reactivos el oxidante y el reductor. En terminología de incendios, el reductor se denomina combustible y el oxidante, comburente; las reacciones entre ambos se denominan combustiones.


Para que un incendio se inicie es necesario que el combustible y el comburente se encuentren en espacio y tiempo en un estado energético suficiente para que se produzca la reacción entre ambos. La energía necesaria para que tenga lugar dicha reacción se denomina energía de activación; esta energía de activación es la aportada por los focos de ignición.


La reacción de combustión es una reacción exotérmica. De la energía desprendida, parte es disipada en el ambiente produciendo los efectos térmicos del incendio y parte calienta a más reactivos; cuando esta energía es igual o superior a la necesaria, el proceso continúa mientras existan reactivos. Se dice entonces que hay reacción en cadena.


Por lo tanto, para que un incendio se inicie tienen que coexistir tres factores: combustible, comburente y foco de ignición que conforman el conocido “triángulo del fuego”; y para que el incendio progrese, la energía desprendida en el proceso tiene que ser suficiente para que se produzca la reacción en cadena. Estos cuatro factores forman lo que se denomina el “tetraedro del fuego”.


Los métodos existentes para evaluar el riesgo de incendio son variados y utilizan distintos parámetros de medida para hacer la valoración. La utilización de unos u otros parámetros dependen de la finalidad que persiga el método de evaluación (minimizar las consecuencias materiales a la empresa, a personal propio o visitante o las consecuencias materiales y humanas a terceros) o de los criterios de evaluación del propio autor del método. Generalmente tienen en común que la mayoría de ellos valoran factores ligados a las consecuencias del incendio.

23
Noviembre
Toda instalación o edificio debe tener unas mínimas condiciones de seguridad y habitabilidad, en especial aquellas dedicadas a la vivienda, al trabajo o los sitios públicos. La prevención y el mantenimiento deben considerarse en todo tipo de edificios, adoptando las medidas necesarias, desde su concepción y construcción hasta su explotación. En el caso de fenómenos fortuitos como son los incendios, es necesario contar con un sistema que defina la Protección Contra Incendios en función del riesgo que presenta cada edificio en particular.
 
Para desarrollar el concepto de la Protección Contra Incendios en función del riesgo se integran una serie de actividades desarrolladas de forma progresiva: desde la identificación y la evaluación de riesgos, los recursos disponibles, la elaboración del plan de evacuación, la formación, etc.

Es de especial interés, que la aplicación de este Plan sea realizada por profesionales de la seguridad contra incendios, según las necesidades de cada edificio.

La protección contra incendios comprende el conjunto de normas destinadas a evitar estos siniestros y abarca desde el uso del edificio hasta las condiciones de construcción, ubicación, instalación y equipamiento que deben  observarse; conceptos que se hacen extensivos a usos que no sean los de un edificio en la medida que estos lo requieran.

Los objetivos que se persiguen son:
  • Que el incendio no se produzca.
  • Si se produce, que quede asegurada la evacuación de las personas.
  • Que se evite la propagación del fuego y los efectos de los gases tóxicos.
  • Que se faciliten las tareas de ataque al fuego y su extinción.
  • Que como consecuencia del siniestro, no se originen daños estructurales irreparables.
 
23
Noviembre
Los centros comerciales son edificios de una gran superficie construida, muchos de ellos superiores a los 2.500m2 y cuentan con gran afluencia de usuarios. Por tanto, si se produce un incendio este debe poseer un programa de protección y tener instaladas todas las medidas contra incendios posibles para evitar que dicho incendio provoque una catástrofe.

Las medidas de seguridad contra incendios en centros comerciales las recoge el Código Técnico de la Edificación, CTE. Este código técnico marca unas normas obligatorias que deben cumplir estos edificios.
Algunos de los requisitos básicos que se deben cumplir en casos de incendios en centros comerciales son los siguientes:
 
  • Deberán estar protegidos por rociadores automáticos de agua y su altura de evacuación no deberá exceder los 10m de longitud.
  • Cada planta del centro comercial deberá disponer de salidas de evacuación que cumplan con la norma. La longitud del recorrido de evacuación al exterior no debe superar los 60m de longitud.
  • Todo el recinto deberá estar protegido por rociadores automáticos y deberá tener instalados sistemas de control y evacuación de humos.
 
Las instalaciones de sistemas de protección contra incendios en centros comerciales deben ser de detección, alarma y extinción de incendios. Algunas de las más importantes:
 
  • Extintores portátiles: habrá extintores en cada planta del centro comercial, y cada 15m de longitud. En una zona visible y de fácil acceso para que los usuarios puedan acceder a ellos en situación de emergencia.
  • Boca de incendio equipada: deberá instalarse siempre que la superficie total sea mayor de 500m2 y en lugares de riesgo alto.
  • Rociadores automáticos de agua: con más de 1.500m2 construidos se deberán instalar rociadores automáticos en toda la superficie.
  • Hidrante exterior: se instalará si el establecimiento tiene más de 1.Consiste en un aparato hidráulico para que los bomberos puedan acceder al agua en caso de emergencia.
  • Instalación de detección de alarma: siempre deberá instalarse detectores de alarma de incendios. Si la superficie del centro comercial supera los 2.000m2 se instalarán pulsadores manuales y detectores automáticos para que todo el recinto quede protegido.

No hay que olvidar que todos los sistemas deberán ser revisados periódicamente.
 
23
Noviembre

Generalmente cuando compramos un artículo electrodoméstico (televisor, refrigerador, lavadora, secadora, etc.) estamos agregando un consumo adicional al diseño original de nuestro circuito eléctrico, lo cual puede generar un sobre consumo (sobrecarga) que puede redundar en un peligro de incendio producto del recalentamiento de los conductores (cables eléctricos).


Para no exponerse a esta situación es recomendable, antes de instalar un artefacto, asegurarse que nuestra instalación tiene la capacidad necesaria para absorber este nuevo
elemento.


¿Cómo calcular el consumo del hogar?

Para calcular en forma eficiente el consumo eléctrico del hogar, hay que sumar los consumos individuales de los artefactos a los que estoy sometiendo el circuito (potencia en Watts) y dividirlos por el voltaje. Esto dará como resultado la corriente que se está consumiendo y a la cual está sometido el circuito.


Ejemplo: El televisor tiene un consumo de 50 watts, la lavadora consume 800 watts, el microondas 1.200 watts,
una secadora 1.800 watts, más 10 lámparas de 100 watts cada una que equivalen a 1.000 watts. (Estos datos de consumo surgen de los catálogos o en las placas de los artefactos).
La suma anterior (50 + 800 + 1.200 + 1.800 + 1.000) da un consumo total de 4.850 watts, lo que dividido por el voltaje de la casa (220 voltios) da un consumo de 22 Amperes.


Si en su casa tiene un automático de 15 Amperes y una línea (cable) de 1,5 mm, está sobrepasado en un 50% del consumo para lo cual está diseñado el circuito, por lo tanto está en un eminente riesgo de incendio.

¿Por qué se producen los incendios de tipo eléctrico?

Básicamente se producen por sobre-calentamiento. Si tengo un cable que está capacitado para un consumo de 15 amperes y lo someto a un sobre-consumo de 25 amperes, esto va a generar un recalentamiento del cable que puede estar expuesto a una superficie combustible (madera, aislamiento) y producir un incendio.


En otras oportunidades los cables están a merced de roedores que quitan su aislamiento o a “idóneos” que efectúan algún trabajo de carpintería o reparación de techado y los enganchan o dañan.
Otra forma de producir un incendio eléctrico es por conexiones defectuosas sin el aislamiento adecuado o sin cajas de conexión. Si los cables están en el entretecho no vamos a poder detectar inmediatamente un incendio, lamentablemente sólo nos percataremos del peligro cuando veamos las llamas y ya será tarde.


¿Qué hacer?

Las soluciones podrían ser:

a) Cambiar el cableado por otro
conductor de la sección adecuada a las necesidades de la casa. Sería un error cambiar exclusivamente la llave térmica por una de mayor capacidad (ejemplo de 25 amperes), ya que su problema sigue estando presente en los conductores de menor capacidad.
b) La solución ideal es independizar los circuitos eléctricos del hogar, por ejemplo: Un circuito especialmente dedicado a la cocina y lavadero. Un segundo circuito para enchufes. Un tercer circuito sólo para la iluminación, y no está demás un cuarto circuito para accesorios delicados como una computadora.


¿Es caro instalar circuitos independientes?

Definitivamente no Si calcula el valor de su vivienda, sus artefactos y principalmente algo invaluable como la vida de su familia, es una obligación incurrir en esta inversión.
¿Quienes están más expuestos? Generalmente las casas de antigüedad superior a 20 años, las cuales contaban con un sólo circuito eléctrico, pues en ese tiempo las necesidades y los artefactos disponibles eran mínimos.


¿Cuánto duran los cables eléctricos?

Los cables están diseñados para durar muchos años si son instalados en forma correcta. El problema radica cuando sobrepasamos el consumo para lo cual fue diseñado,
o utilizamos cables que son para cañerías a la intemperie. Hay que tener en cuenta que existe un cable adecuado para cada condición de instalación.


Recomendaciones: Para prevenir accidentes debido a instalaciones/ conexiones defectuosas se recomienda:


-  Realizar una inspección preventiva a la red eléctrica del hogar.

-  Realizar un cálculo para verificar el consumo adecuado de electricidad.

-  Instalar circuitos paralelos para aparatos de alto consumo (aire acondicionado, calefacción, lavarropas, lavavajillas, etc.)

-  Indispensable instalar una conexión a tierra con barra “Copper” para todo el circuito.

-  Considere instalar un disyuntor diferencial a tierra, sobre todo si hay niños.